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El Contrato de Transporte y el artículo 369 del Código de Comercio

En relación a las mercancías, son números los conflictos que se originan por los daños a consecuencia del transporte con la dificultad en determinar el momento y lugar. En multitud de ocasiones se considera responsable al último transportista que hace la entrega al consignatario y en otras a todos los intervinientes, siendo los partícipes del transporte los que deben de acreditar su no responsabilidad y ejercer su acción de repetición contra el verdadero responsable.
Ante tal dificultad y la obligación de protección del más débil la legislación y la jurisprudencia aplican dos principios:
 
1. La presunción de culpabilidad
2. La responsabilidad solidaria
 
Sirva como ejemplo de dicha complejidad y sin entrar mucho en detalles desde el punto de vista asegurador, la figura del consignatario, el cual nunca será parte del contrato de transporte aunque venga designado en la carta de porte o el documento que lo sustituya, sino que se adhiere al contrato en el mismo momento que acepta la entrega de mercancía. Mientras esto no suceda será un extraño al contrato de transporte. Sin embargo, si los portes se han abonado con anterioridad a la ejecución del transporte, difícilmente podrá quedar liberado el porteador ya que una de las partes habría cumplido su contraprestación sin haber iniciado la otra el cumplimiento de la suya, aunque existen jurisprudencias de la extinción de la responsabilidad del porteador si el contrato o el transporte se concertaron bajo la modalidad de portes debidos.
 
El código de comercio establece que en la carta de porte se identifique al destinatario de las mercancías, así como su domicilio. Sin embargo como bien hemos dicho, el destinatario o consignatario de las mercancías no es parte del contrato de transporte, ya que el contrato de transporte se celebra entre el cargador y el porteador indicando e identificando el destinatario.
Independientemente de estar identificado en la carta de porte el destinatario no es titular de derechos y obligaciones del contrato de transporte hasta la aceptación de la entrega, tanto es así que puede rechazar la mercancía sin tan siquiera esgrimir motivo alguno. No entrará a formar parte del contrato hasta que acepte la entrega de las mercancías. Si el consignatario no acepta la mercancía tampoco tendrá que abonar los portes o gastos ocasionados por el transporte.
 
Mencionar que el porteador del transporte de mercancías está obligado a la entrega de las mismas y a su custodia, por lo que responderá de los daños, faltas y perjuicios ocasionados durante el tiempo que estén bajo su custodia y hasta que el destinatario no acepte que le sean entregadas. Es precisamente en este acto cuando jurídicamente entra la figura del consignatario en el contrato de transporte, con el cese de la responsabilidad del transportista. Ahora bien, aunque la aceptación por el destinatario le transfiere las obligaciones y derechos del contrato, el acto material de la entrega depende de quién tiene la obligación de la descarga de mercancías puesto que en contrato se puede establecer que es responsabilidad del portador.
Pero insisto, que el destinatario no se encuentra obligado a aceptar la entrega, ni a recepción de las mercancías, pudiendo renunciar sin tan siquiera dar motivos o explicaciones. Es un derecho del destinatario ante un incumplimiento por parte del transportista.
 
El artículo 369 del código de comercio
 
Sobre el porteador pesa la responsabilidad de ejecutar el transporte de mercancías de forma correcta y hasta la entrega del envío al consignatario, con el deber de custodiarlas adecuadamente. Por ello al transportista le interesa entregar las mercancías lo antes posible y salir así del círculo de responsabilidad.
La normativa legal regula aquellas circunstancias en las cuales el transportista le impide hacer la entrega del envío:
 
a) Cuando el destinatario no se halle en el domicilio indicado en la carta de porte
b) Cuando el destinatario se niegue al pago de los portes y gastos del transportista
c) Cuando el destinatario rehúse las mercancías
 
Si el domicilio del destinatario no fuera hallado, el porteador debe hacer una mínima labor de búsqueda, y si estas no dan sus frutos, el porteador deberá comunicar al cargador e informar a la espera de nuevas instrucciones y si no recibe nuevas instrucciones podrá depositar las mercancías con el fin de que cese su responsabilidad por la custodia del envío. Ni que decir que el deber del transportista de localizar al destinatario no es ilimitado, todo estará bajo la óptica de buena fe en el cumplimiento de sus obligaciones. La obligación del transportista ante la imposibilidad de la entrega de las mercancías es acudir a los mecanismos legales establecidos. Otra cosa diferente será que en la carta de porte o documento que lo sustituya no aparezca de forma clara la identidad del destinatario, cuya omisiones, errores o falta de información será responsabilidad del cargador y estará obligado a indemnizar al transportista por los daños y perjuicios producidos por la inexactitud o falta de designación de la identidad del destinatario y de su domicilio.
 
La imposibilidad de entrega no podrá imputarse al cargador si correctamente se indicó la identidad y domicilio o bien si por razones de necesidad se ausentó del mismo. Por eso, habrá que considerar cada caso concreto para determinar las circunstancias de responsabilidad.
Si las nuevas instrucciones del cargador es el traslado del envío a un municipio distinto al inicial, el transportista podrá optar entre realizar el Transporte de la mercancía hasta su nuevo destino o bien, realizar el depósito del mismo. Si el transportista no puede solicitar instrucciones o no le fueran impartidas en el plazo de dos horas contadas desde que le fueran solicitadas, el transportista podrá solicitar el depósito del envío por parte de la Junta Arbitral que corresponda.
Cuando la entrega deba realizarse en los locales de que a tal efecto disponga el porteador, éste deberá hacer llegar al destinatario un aviso escrito y fechado dando un plazo no inferior a cinco días laborables para que proceda a la recogida.
 
El artículo 369 del código de comercio también autoriza al porteador a depositar las mercancías si el destinatario no paga los portes y gastos ocasionados por el transporte. El depósito de las mercancías puede realizarse también ante las Juntas Arbitrales del transporte, cuyo proceso se regula por los artículos 10 a 12 del ROTT.
 
En definitiva y en resumen de lo expuesto, mientras que el destinatario no acepte la entrega de las mercancías, no se habrá adherido al contrato de transporte, y por ello no entrarán los derechos y obligaciones derivados de dicho contrato. La no aceptación de la entrega equivale a la voluntad contraria a adherirse al contrato del transporte. Aceptada la entrega, el destinatario entrará a formar parte por adhesión de contrato de transporte, y por ello entrará en los derechos y obligaciones. Y si finalmente no fuera posible la entrega se procederá a la venta de las mercancías.
 

 
 

Lectura Imprescindible "Inteligencia Comercial" de Luis Bassat

¿Por qué profesionales o empresas tienen éxitos reconocidos y otras no, aún siendo merecedores de ello?.
 
De todos es conocido o bien son conceptos muy cotidianos que nos hacen creer que sabemos su significado cuando hablamos, escuchamos o leemos los términos de inteligencia natural, emocional, artificial, matemática, y un largo etc. de inteligencias que a todas aquellas en conjunto y en amplias líneas temáticas se hable de inteligencia múltiple.
 
Luis Bassat nos hace y nos plantea un nuevo concepto que nos permitirá conocer o al menos acercarnos a una explicación razonada de por qué a lo largo de una vida profesional existen empresas o personas con reconocimiento de éxito y otras que no, aún siendo merecedor de ello.
 
Su ejemplo y acercamiento al por qué Luis Bassat de una forma clara lo sintetiza con Picasso y Van Gogh; tanto uno como otro están en los mejores museos del mundo, sin embargo, en toda la vida su vida Van Gogh solo consiguió vender un cuadro, en cambio Picasso vendió toda su producción, se hizo inmensamente rico y nadie osó jamás a decir que su pintura fuera comercial. Lo que era comercial era su Inteligencia Comercial.  
 
Como bien explica Luis Bassat: "La inteligencia comercial no es un truco para vender más, es una manera de generar confianza para todo tipo de empresas o profesionales que necesitan convencer a alguien de algo.

Seguro Transporte Terrestre. Consideraciones Preliminares


En la actualidad el transporte de mercancías reviste una gran complejidad y especialidad como consecuencia de la cantidad de transacciones (compra y ventas) y de  operaciones de unos países a otros.  Para que esas complejas operaciones de transporte que se llevan a cabo es frecuente que se requieran sucesivos porteadores, los cuales cada uno de ellos limitan su actuación por organizaciones operativas o  geográfica. Aunque esto es posible apreciarlo con mayor nitidez en el ámbito internacional, también se aprecia en el nacional por la frecuente intervención de varios porteadores, todo ello con la pretensión de ahorrar costes e incrementar beneficios y así optimizar la coordinación de los diferentes elementos personales que intervienen en la operación. De ahí la importancia decisiva de la figura del intermediario de transporte para superar la dificultad de la fragmentación de la operación.

Por tal motivo es imprescindible concretar quienes son los intermediarios de transporte y cuál es la responsabilidad jurídica derivada del vínculo contractual que une cargador, porteador,  transitarios, agencias de transportes, almacenistas y consignatario. 

El transporte por carretera suele ser la primera etapa del transporte de las mercancías, desde el almacén del cliente al almacén del transitario y desde ahí si es un transporte intermodal, estaciones de tren, puerto y aeropuertos. Furgonetas, camiones, tráiler y otros vehículos  especializados, son los elementos imprescindibles del transporte por carretera, aunque con un papel más determinante y de futuro el ferrocarril.

Algunos Transitarios poseen grandes almacenes en aeropuertos, puertos y estaciones de ferrocarril, donde se hacen análisis de mercancías en laboratorios homologados, para determinar si se ha producido daños o faltas en el género.

El agente comercial del productor envía las mercancías directamente al transitario quien controla los productos, stock y su estado. El transitario sirve la mercancía a los nuevos destinatarios cuando se concretan las ventas. Por tanto la coordinación entre el productor y transitario es clave para el éxito de la exportación o importación.

Es evidente que el transporte de carretera desde el punto de vista asegurador es de las actividades más complejas y difíciles de acotar debido a la complejidad de los contratos, cláusulas, leyes y normas, además de los elementos tan diferentes que intervienen en un seguro de transporte como pueden ser: el origen, destino, naturaleza de mercancía, características del medio de transporte y un largo etcétera, tanto es así que esta incluso no existe una tarifa fija.

El asegurado traslada al asegurador las obligaciones contraídas con sus clientes, por otra  el corredor dentro de las diferentes modalidades de seguro debe ofrecer aquellas que mejor se adapten a los viajes a realizar y que eviten pérdidas patrimoniales al asegurado en caso de siniestro.

El corredor debe informar y asesorar a los intermediarios de las diferencias entre los distintos tipos de seguros que pueda contratar: Seguro de Responsabilidad y Seguro de daños, además de indicar la diferencia entre uno y otros.

Realizar un transporte terrestre de mercancías implica una serie de riesgos para la integridad de las mercancías transportadas que encuentran su cobertura legal en los artículos 53 y sucesivos LCS  (Ley de contrato del Seguro) para los daños causados a la mercancía y los artículos 73 y sucesivos de LCS por la responsabilidad civil por los daños causados a consecuencia del transporte de la mercancía.

En definitiva, el seguro de daños garantiza los riesgos del transporte sobre las mercancías y el seguro de responsabilidad civil los riesgos de la responsabilidad civil derivada del contrato de transporte. 

El Seguro Privado y la Economía de Mercado


Que el seguro privado ha tenido, tiene y tendrá una relevancia en una economía de libre mercado es evidente, y que una gran mayoría de la sociedad no tiene conciencia de su doble función,  indemnizatoria y financiera, también lo es.  Por tal motivo voy intentar explicar de una forma lo más clara posible sus funciones  y su gran aportación al bienestar de nuestra sociedad.  No si ante decir que el  motivo principal que se tenga esta percepción del sector asegurador es debido al  envilecimiento por las campañas comerciales que tienden a banalizar o simplificar los productos aseguradores con el objeto de facilitar a través de canales directos a los compradores y por el canal de mediación corredores y agentes que tan solo se ha limitado a dar respuesta a una situación puntual sin investigar que otros riesgos afectan al entorno personal o empresarial.

Tal como he comentado las funciones del seguro en una economía de libre mercado son fundamentalmente dos, la indemnizatoria con una finalidad de conservación de patrimonio y la financiera con inversiones a largo plazo.

Indemnizatoria:
·         Repara el siniestro
·         Conserva el patrimonio (riqueza del asegurado)

Financiera:
·         Frena la inflación
·         Invierte a largo plazo

El seguro con su función indemnizatoria a un nivel personal evita el empobrecimiento a consecuencia de siniestros  así como  más desigualdades  sociales en las economías familiares, evitando el empobrecimiento derivado de los siniestros en el patrimonio del asegurado, sirva de ejemplo, personas fallecidas, incendios en sus viviendas particulares, etcétera. En definitiva garantiza seguridad y certidumbre presente y futura.

A nivel empresarial dan una sostenibilidad proyectos permitiendo crear fortalezas en sus entornos de actuación, contribuyendo así a la economía de mercado. Decisiones erróneas con contrataciones no adecuadas pueden quedar agravadas para el resto de sus generaciones para todos los actores implicados en el proyecto empresarial, socios, directivos, empleados, clientes, proveedores, etc. con costes de oportunidad incalculable e imprevisible. En definitiva permite el desarrollo de la actividad económica con garantías de seguridad.

Por otra, la particularidad del proceso productivo inverso reconoce tener una incidencia altamente positiva a nivel financiero en la economía del mercado, el entorno asegurador debe realizar provisiones matemáticas tanto para los riesgos en curso, siniestros pendientes o por los de años sucesivos, de ahí que las entidades aseguradoras inviertan a largo plazo. 

En la fase de producción corriente las fases más usuales son:
1.       Compra de materiales primas
2.       Fabricación del producto
3.       Comercialización del producto

En el sector asegurador:
1.       Se recaudan las primas por anticipado
2.       Se satisface los costes de producción, es decir los siniestros

En similitudes el siniestro sería igual a costes de producción. Después de hacer sus provisiones los excedentes financieros los invierte según la legislación vigente en los mercados financieros. Siendo el estado el encargado de supervisar y regular el sector asegurador, y  en este sentido la Ley de Ordenación Supervisión y Solvencia de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (LOSSEAR) obliga a las Entidades Aseguradoras a tener provisiones técnicas, margen de solvencia y fondos de garantía.

El seguro es un instrumento financiero que canaliza una parte considerable del ahorro en las economías y por tanto es una fuente de financiación.

En una economía de mercado los precios suelen fluctuar tanto a la alza como a la baja, si se produce una elevación notable de la mayoría de los precios de los bienes y servicios existentes hablamos de inflación, que como consecuencia el poder adquisitivo disminuye porque pueden adquirirse menos bienes y servicios. El motivo de esta inflación es por el aumento del consumo, si se aumenta la demanda de bienes y servicios y ésta no va acompañada de un incremento de la oferta, se produce el aumento del precio de los productos. En el aspecto financiero el seguro permite frenar la inflación porque las primas detraen el consumo y con ello estimula el ahorro, ahorro que se invertirá a largo plazo en el entorno legislativo de la LOSSEAR atenuando así los efectos de las recesiones económicas o crisis.

Termino expresando lo mismo que al principio, que el seguro privado ha tenido, tiene y tendrá una gran relevancia en la economía de libre mercado y que una gran mayoría de la sociedad no es consciente.

La temporalidad de la calidad y satisfacción del cliente en el sector asegurador


Al igual que de una forma generalizada podemos clasificar los productos en bienes tangibles e intangibles también se puede generalizar la satisfacciones para el cliente en dos, la objetiva y la percibida.

En el sector asegurador dada su idiosincrasia de ser un proceso de producción invertida, es decir, el subsanar un daño propio o ajeno a consecuencia de un siniestro es posterior al proceso del momento de la contratación, hace que hablemos mayormente de una calidad de producto y satisfacción percibida y nunca objetiva, más aún cuando el proceso final de producción “el llamado siniestro” a veces ni se llega a producir; recordemos que el riesgo precisamente por ser riesgo es incierto, posible, imprevisible y aleatorio. Es evidente que la mayoría de los casos debemos de hablar siempre de una calidad percibida y en consecuencia de una satisfacción percibida.

Por tanto si definimos la calidad como la capacidad que posee un producto en satisfacer las necesidades implícitas o explícitas de una persona, el producto llamado "seguro” tiene una temporalidad claramente definida:

1.       Antes del siniestro

2.       Durante el siniestro

3.       Después del siniestro

Antes del siniestro se hablará siempre de una calidad y satisfacción percibida donde la función del mediador y entidad aseguradora es imprescindible, deberán transmitir ante todo confianza, seriedad, diligencia y profesionalidad, haciendo  percibir al cliente que cuanto surja el problema se la dará la solución.

Durante el siniestro confluyen todas las expectativas creadas con la realidad del servicio. Tanto mediador como entidad aseguradora, deberán evitar los siete pecados capitales del servicio, apatía, desaire, frialdad, aire de superioridad, robotismo, inflexibilidad, evasivas, para dar soluciones eficientes y eficaces.  Ha surgido el problema y se le ha dado solución.

Después del siniestro, es cuanto se podrá percibir de forma objetiva que todas las expectativas creadas han sido cumplidas y en consecuencia la calidad y satisfacción pasa a ser objetiva.  Es aquí al final de todo el proceso cuando en el cliente confluyen, expectativas, experiencias, sentimientos y emociones, que combinados entre sí da lugar a un enfrentamiento entre expectativas de cliente y las experiencias de cliente. Si la suma de experiencias positivas es superior a las expectativas es evidente que hablamos de una satisfacción objetiva total.

El Mediador de Seguros para formalizar la Declaración de Seguros en un Seguro Agrario Combinado.


Hoy por hoy las conexiones telemáticas permiten disponer de una conexión instantánea y continuada con AGROSEGURO para así disponer de manera bastante rápida de las diferentes primas en las distintas modalidades de líneas de seguros  y a su vez cada Entidad Aseguradora (EA) pone a disposición de su RED de mediación las aplicaciones informáticas para poder realizar el asesoramiento y la contratación.  
Prácticamente las contrataciones se realizan con Tomadores Colectivos que han debido ser previamente autorizados por la Entidad Estatal de Seguros Agrarios, ENESA. Se da la característica que la mayoría de las EA constituyen asociaciones agrarias para aquellos asegurados individuales que no pertenecen a colectivos y que puedan contratar a través de sus mediadores accediendo a las ventajas económicas por asegurarse con un Tomador Colectivo. De aquí la importancia del mediador ya que debe llevar a cabo las gestiones existentes entre tomador y asegurado, que en muchos casos ni se conocen.    
La Declaración de Seguro, es el documento de suscripción mediante cual el asegurado solicita la inclusión de garantías del seguro, dicho documento propuesto por el Mediador y firmado también por la EA da validez al contrato de seguro. Importante resaltar que cuando es de suscripción individual la EA tiene potestad por causas imputables al asegurado a su rechazo, resaltar también que dicha firma en la Declaración de Seguro implica la aceptación del condicionado general de la póliza publicado en el BOE.   
Una vez pagada la prima el mediador dará curso para que la EA envíe el pago a AGROSEGURO, y ésta una vez comprobado la liquidación remita al asegurado una copia de la declaración al domicilio del asegurado. Es muy importante que se conserve la Declaración de Seguro debidamente firmada por parte del cliente y por supuesto imprescindible conservar la Declaración de Seguro por el Mediador.
Puede darse que existan diferencias económicas o incidencias de índice contractual, si es así el mediador el Mediador debe proceder a subsanar y regularizar con la oportuna gestión con el asegurado. La figura del Mediador también se dará cuando el asegurado quiera realizar un seguro complementario o una reducción de capital, que en colaboración con la EA y AGROSEGURO  regularizará las diferencias económicas mediante la emisión de recibos.
En definitiva las funciones del Mediador en la comercialización del Seguro agrario son:  
·        Perfeccionamiento y suscripción de contrato, con la aportación de datos para formalizar.
·        Formalizar el Contrato con la EA mediante el documento de la Declaración de Seguro.
·        Entre organizaciones agrarias y cooperativas la creación de Sociedad como tomadores  colectivos
·        Información y asesoramiento, con asistencia de gestión